Sobra vigilancia en las carreteras y falta en el resto

Sobra vigilancia en las carreteras y falta en el resto

07-07-2022 – Leíamos hace unos días una noticia en la prensa sobre el procesamiento de dos personas con “síndrome de Noé”. Parece evidente que son, efectivamente, victimas de esta enfermedad que consiste en acumular gran cantidad de animales a los que, luego, no pueden atender adecuadamente.

Lo que nos llamó la atención es que a estas dos personas, ahora internadas en un centro de mayores, se les está procesando por presunto “maltrato animal”. No obstante, la noticia deja claro que el asunto era de cocimiento general, varias asociaciones ya lo habían denunciado a las autoridades e incluso algunos vecinos, venciendo la clásica “barrera” invisible que frena las denuncias vecinales “para no quedar mal con otros vecinos” o por falta de valor, también habían denunciado reiteradamente el problema.

Surge pues la pregunta de por qué no se actuó por parte de autoridades, el Seprona o quienes hayan recibido la denuncia, lo cual hubiera evitado sufrimiento y más deterioro en el estado de los animales.
En resumen, por qué se está juzgando a estos dos ancianos, con evidentes muestras de tener una enfermedad y no se le es exigen explicaciones al ayuntamiento (responsables por hacer cumplir la ley de protección animal), guardias, medio ambiente, etc. Son organismos que tienen esa función como objetivo de su existencia, cobran por ello, carecen de otras ocupaciones y sin embargo no actúan.

Hoy también se publica el caso de una granja abandonada donde se producían, a nivel industrial, animales de compañía. Un caso que también pasó desapercibido a autoridades y vigilantes que tenían toda una nave delante de los ojos, llena de animales maltratados y que vendían a personas interesadas en “comprar” una mascota. Otro motivo para nunca comprar, y sí adoptar, animales a los que rescataríamos de una vida miserable, un abandono y seguramente criados en granjas similares.

Sabemos que una de las causas por las cuales, por ejemplo, el Seprona no es más eficiente es debido a la falta de medios humanos y materiales. Hay una o dos patrullas apenas para atender a toda la provincia de Ourense, así que es imposible atender denuncias y al mismo tiempo vigilar. No nos extraña que últimamente, en nuestra opinión basada en las experiencias vividas, hayan adoptado la costumbre de demorar o incluso no atender las denuncias de agrupaciones animalistas. Somos quienes más denunciamos porque los ciudadanos siempre son reacios a “meterse en estos líos” o quedar mal con el vecino maltratador. Les resulta imposible y prefieren atender casos puntuales de ciudadanos que llaman ocasionalmente y su actuación causa un efecto más positivo en la opinión pública que invertir mucho de su tiempo atendiendo al mismo tipo de denunciante como somos los animalistas. Olvidan, eso sí, que lo hacemos nosotros porque el resto de la gente no lo hace y los animales precisan protección.

Queremos decir que, entre los unos y los otros, el territorio está totalmente abandonado, todos los pueblos han sido asaltados por desconocidos, entrando en casas donde no habita nadie, desvalijadas y dejadas abiertas de par en par en una muestra de que reina la ley de la selva y de que no hay vigilancia predominando la impunidad. Hasta se están robando retablos, campanas e imágenes históricas de las iglesias parroquiales. Hay miles de animales maltratados, atados con cadenas cortas, en estado lamentable de higiene y salud, pero son situaciones contra las que poco podemos hacer. Si avisas tres o cuatro veces, a la cuarta ya te ponen mala cara y si insistes corres el riesgo de recibir represalias. Y todos sabemos que a la policía no se la puede forzar porque igual  el tiempo que no tienen para inspeccionar un caso de maltrato animal lo encuentran para hostigar a alguien que no desiste o recurre a instancias superiores. Vivimos en España y ya sabemos lo que pasa con estos asuntos.

Robo de campanas

Luego está el asunto de los recursos. En un país donde se presume de tener más autovías que Alemania, más aeropuertos internacionales que el gigante europeo, más kilómetros de alta velocidad que el resto del mundo excluida China, no existen departamentos oficiales que se encarguen, en serio, de animales abandonados, mascotas que se quedan sin dueño, esterilización de gatos en las aldeas donde mueren los viejos y los animales se siguen reproduciendo sin control. Hemos visto como paren las gatas en verano, sus crías se comen todo tipo de animales pequeños que surgen en esa época estival como crías de pájaros, ratones, musarañas, lagartijas, etc. Y al final, cuando llega el invierno acaban muriendo de hambre tras una agonía atroz en que se van quedando esqueléticos, llenos de parásitos y llagas, el pelo raído, sucios, etc. porque no hay alimento para todos. En nuestro pueblo hemos tenido que castrar nosotros, sin ayuda oficial alguna, a todas las gatas del pueblo. Además ahora tenemos que seguir dándoles alimento ya que ese fue el sistema de poder acercarnos a ellas y ellos y ahora, tras haberlas esterilizado, siguen viniendo en busca de la comida que les dábamos para ganar su confianza. Obviamente las seguimos alimentando y son más de veinte.

Pues bien, denunciaba una de estas protectoras que realizan similares funciones que nosotros, que su destino a corto o medio plazo era cerrar y abandonar los trabajos que realizan, voluntariamente como es obvio, de cuidar, alimentar, curar, esterilizar, recoger, buscar adopciones, etc. Por la simple razón que la gente también tiene que vivir su vida, el dinero de que disponen para sufragar tantos gastos no les llega porque nadie se lo da, la colaboración de particulares es mínima (nosotros con más de 1.400 seguidores tenemos cuatro colaboradores en “Teaming” que consiste en aportar UN euro al mes) y las instituciones o no dan nada o lo regalan, en muchos casos, a intrusos que solo forman protectoras para lucrarse de las subvenciones. El ejemplo más escandaloso fue cuando el ex “conselleiro” de la Xunta de Galicia entregó cientos de miles de euros a delegaciones de su partido para que formaran “asociaciones ecologistas” (algunas las denominaron “Grupo naturista- aplicable a los nudistas –  de tal lugar” en lugar de “Grupo naturalista”). Todo con la finalidad de contrarrestar las docenas de grupos naturalistas y la Federación Ecologista Gallega que llevaban años operando y, como es obvio y justificable, eran y somos, altamente críticos con sus apoyos a la caza, a los campeonatos de matar zorros, a las subvenciona a la caza y al “deporte de la caza” consistente en matanzas masivas de animales como perdices, zorros, arceas, etc.

Aquí tienen toda la lista de los “campeonatos” de matar animales con los cuales la “Federación Galega de Caza” justifica las subvenciones que recibe de la “Consellería de Cultura e deporte” de la “Xunta de Galicia”.