Si quieres saber quien es Juanillo…

16-05-2010 – (Gallego) Dicen los andaluces, “Si quieres saber quien es Juanillo, dale un carguillo” o como mejor lo definía Cervantes, “Dale autoridad y conocerás al villano”.
Imágenes tomadas el sábado día 15, día de feria, en O Carballiño.

Mientras los demás ciudadanos nos dedicábamos a la imposible tarea de hallar, incluso por las afueras de la Villa, un hueco para estacionar, al llegar al centro nos encontramos con que el sr. Alcalde, "sagazmente", tenia resuelto el problema, dejando su coche aparcado de esta guisa.

Con el mismo fariseismo del jesuita que predica la castidad, mientras a escondidas practica la sodomía con el monaguillo, hemos descubierto al edil mayor del pueblo saltándose todas las normas de educación y civismo, dictadas por él mismo, que debería ser el primero en practicar e inculcar a sus vecinos.

16-05-2010 – (Gallego) Dicen los andaluces, “Si quieres saber quien es Juanillo, dale un carguillo” o como mejor lo definía Cervantes, “Dale autoridad y conocerás al villano”.
Imágenes tomadas el sábado día 15, día de feria, en O Carballiño.

Mientras los demás ciudadanos nos dedicábamos a la imposible tarea de hallar, incluso por las afueras de la Villa, un hueco para estacionar, al llegar al centro nos encontramos con que el sr. Alcalde, "sagazmente", tenia resuelto el problema, dejando su coche aparcado de esta guisa.

Con el mismo fariseismo del jesuita que predica la castidad, mientras a escondidas practica la sodomía con el monaguillo, hemos descubierto al edil mayor del pueblo saltándose todas las normas de educación y civismo, dictadas por él mismo, que debería ser el primero en practicar e inculcar a sus vecinos.


Ignoramos si el letrero del parabrisas del coche, identificando al propietario, tenía como función el evitar que la grúa se lo llevara,  lo que sería lo más correcto, o predicar a los cuatro vientos quién era el  mal educado vecino que dejaba el coche donde más estorba, o sea, en frente a la casa consistorial. Que conste que, conforme se puede comprobar en las imágenes, sobraba sitio delante de la casa del Concello.


No nos extrañemos pues de que el tráfico en general y el asunto del aparcamiento caótico en particular, tengan tantos conflictos en la Villa. Si quienes deberían dar ejemplo a los demás, lo hacen de esta guisa, no nos debemos extrañar que el resto de los  vecinos sigan el camino indicado por los dirigentes y abandonen sus coches donde mejor les plazca.


Claro que, en este caso, el sr. Alcalde debía estar resolviendo algún urgente asunto en la cafetería “MOMA”, después de comer el pulpo, ya que salió corriendo a retirar el vehículo en cuanto vio que tomábamos las fotos.


Para mejor tener una idea del tipo de mentalidad que sufrimos en el pueblo, baste decir que la situación de la otra foto (derecha), es decir, cuando estábamos en las escalinatas de la Plaza Mayor, exigiendo una comisión de investigación que ellos acordaron organizar, sin molestar a nadie, fuimos reprimidos por la policía local y tuvimos que responder a un proceso administrativo en el que nos acusaban de “graves desórdenes públicos”.


Entretanto el coche del sr. Alcalde ni fue retirado por la grúa, ni multado, ni advertido siquiera de que estaba mal aparcado.
La ley del embudo de quienes se creen los amos del pueblo, en lugar de sus servidores como sería lo democrático.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.