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EL TOPICO DE AHORRAR (Agua y Energía)

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La cuestión que queremos plantear es la conveniencia de seguir los consejos de moda y ahorrar en el consumo de agua o de luz.


La razón de este cuestionamiento es que, lo que nosotros ahorramos, solo servirá para que otros sigan construyendo urbanizaciones, campos de golf, especulando con el urbanismo, etc., que consumen mucha más agua de la que estamos haciendo esfuerzos por ahorrar.
Lo mismo sucede con la energía eléctrica o las emisiones que, en nuestros hogares, podemos esforzarnos por no provocar.


El tan cacareado “crecimiento económico” lo que en realidad provoca es más consumo y más emisiones. Al ritmo actual (últimamente cifrado en casi un 4% anual), dentro de otros diez años provocará que estemos, o mejor, estén…, ocasionando un 40% más de consumo de agua, otro tanto más de emisiones, etc. Todo ello, en aras de ese crecimiento “económico” que están llevando a cabo los especuladores y los dueños del sistema en términos de aumento de las ventas, de los beneficios y de SU riqueza.


consumo excesivoNos quieren obligar a que nos apretemos el cinturón y acumular un ahorro que ellos están derrochando, a manos llenas, para enriquecerse.


Otra cosa sería que detuvieran definitivamente esa locura consumista de recursos, que ya son escasos, de emisiones y de especulación urbanística en territorios donde el agua ya no es suficiente y hay que llevarla de otros lugares.


Con el actual ritmo el problema es que, la ocasional falta de lluvias de hoy en día, dentro de unos años, se transformará en una verdadera tragedia. Lo único que haremos es retrasar y agravar el problema.
Agua en el mundo hay la de siempre. Conforma un ciclo de evaporación y precipitación, de manera más o menos regular, que se viene repitiendo durante milenios. Lo que ocurre hoy en día es que, la avaricia desmedida del sistema, está ocasionando, en ciertos lugares, un consumo superior a las existencias. Hay agua para que la derrochemos, lo que sucede es que somos DEMASIADOS, consumiendo y contaminando la que hay, y ellos pretenden que seamos más aún para ganar más y más dinero.


La solución es, obviamente, reducir la cantidad de consumidores y no promover más el aumento de población (consumidores y mano de obra), por el que claman los empresarios a través de sus portavoces, los políticos. No continuar aumentando unas emisiones y un consumo que, hace ya tiempo, están muy por encima de lo racional y soportable por el ecosistema.


Otro tanto sucede con las emisiones. De poco importa que apaguemos las luces de la casa si, al salir y por falta de transporte público y para que las petroleras y la industria del automóvil ganen más dinero, nos vemos obligados a utilizar constantemente el vehículo particular. O la desmedida emisión por parte de la industrias que se ríen de las multas por contaminar.


El último caso de engaño colectivo, por parte del sistema, fue el de los aerogeneradores. “Energía Limpia” nos han dicho, pero no han retirado ni la Central térmica de Meirama (la que más contamina de España), ni los embalses, ni las minicentrales, nada. Siguen ganando dinero con la energía contamínante, con los molinos de viento que han destruido nuestros montes y dentro de poco van a ganar dinero también con los molinos que piensan colocar en el mar. Fuentes de nuevos negocios para ellos y consejos para ahorrar a los que les pagamos y no ganamos nada con lo que destruyen.


Resumiendo, que empiecen ellos a tomar medidas racionales en la utilización de los recursos y, después de eso, podremos plantear el ahorro individual para superar los años más difíciles, hasta que el crecimiento del consumo sea negativo.


Mientras tanto deberíamos agotar totalmente las reservas que quedan en los embalses para que se enteren, de una vez, de que no se puede seguir construyendo más urbanizaciones, ni papeleras ni cualquier otra cosa que requiera el aumento en el consumo de agua. En otro caso y como quedó dicho, la sequía de estos meses, dentro de diez años, será una guerra por conseguir agua. Vea, si no es para echarse a temblar.