Skip to main content

O Carballiño: Talas salvajes de árboles centenarias.

Posted in

14-12-2010 - (Gallego) Después de las exageradas (y posiblemente letales) podas efectuadas en los tilos de la estación, hace un par de días nos hemos topado con la indescriptible salvajada, llevada a cabo por la Xunta de Galicia, al eliminar todos los árboles centenarios que embellecían el acceso a la “Residencia de Tempo Libre”.
Artículo de Julio Ortega Fraile a quien, a partir de esta fecha, tendremos el honor de tener como colaborador en nuestra página:

- He hecho la prueba. He metido las palabras “O Carballiño” en un conocido buscador de internet y entre los primeros enlaces que aparecen,  están aquellos que aluden a los intentos de este Municipio orensano de comprar el famoso y desdichado Pulpo Paul, un cefalópodo que jamás sospechó hasta qué punto sirvió de instrumento a la estrategia del “Pan y Circo” concebida para entretener a unos ciudadanos a los que les cuesta creer en su capacidad para resolver su presente y de paso el futuro de sus hijos, pero que sí confían en las supuestas predicciones futbolísticas de un molusco.

Sin embargo, ninguna referencia observo en esas primeras páginas destacadas a otras cuestiones y muy graves que afectan a dicho Concello, lo que invita a una reflexión con sabor amargo si tenemos en cuenta que en el mencionado buscador se muestran organizadas por orden de relevancia.

No merecen, pues, la atención actual de los medios y tampoco de la sociedad determinados asuntos relacionados íntimamente con la Villa y que le dieron difusión nacional en tiempos recientes, como la muerte (y no por causas naturales) de docenas de canes en la perrera municipal; o la desaparición de los fondos que se habían adjudicado para invertir en las perentorias mejoras que tanto necesita ese albergue convertido en centro de exterminio animal; o la acumulación de basura en las fuentes públicas de lo que se anuncia como una “Villa balnearia”; o ser un bochornoso paradigma del urbanismo más salvaje; o que la “renovación” de la Avenida de la Estación, con un presupuesto de un millón y medio de euros, consista en ¡cambiar las aceras!; o que los dineros provenientes del primer Plan E (fondos estatales) se hayan esfumado abriendo y enseñándole el camino a los correspondientes al segundo Plan E.

Eso sí, un número de prestidigitación - concretamente de escapismo monetario - anunciado en carteles a modo de autobombo por parte de la Administración y en los que se puede leer la siguiente leyenda: “Economía sostenible”. La pregunta es a quién sostienen, porque cuando menos resulta sospechoso que se pague por la construcción de una página web del Municipio cinco veces más de lo presupuestado por empresas locales, que se indique que la “mejora del alumbrado en Maside” supone 150.000 euros y paradójicamente nadie haya visto ni una bombilla nueva, o que tras gastarse, dicen, casi 65.000 euros en arreglar un túnel que se inundaba una y otra vez con las lluvias, haya quedado a los tres meses atrapado en el mismo un pobre conductor al que encima han denunciado porque había un precinto a la entrada del pasadizo.

Y nada vemos, tampoco, en esas páginas sobre este Municipio, acerca de la tala de árboles centenarios que había frente a la Residencia de Tiempo Libre, una destrucción llevada a cabo en un Ayuntamiento cuyo nombre, O Carballiño, hace referencia precisamente a un roble. Es una de esas situaciones en las que brota una sonrisa sarcástica que en definitiva no es más que un mecanismo de defensa ante las lágrimas que un hecho así suscita. Tan abyecto crimen deja víctimas de tres géneros: forestales – ejemplares centenarios de Galicia - animales – pues implica la desaparición de un hábitat – y humanas - al menos para aquellos de nuestra especie con la moral no prostituida o adormecida .. Pero aquí nada importa. Mañana estará olvidado para dejar paso a las verbenas, los cohetes, la música y la foto al más puro estilo Berlanga.

Puede que quien haya perpetrado esta tala feroz “olvidase” enviar la preceptiva solicitud al Ayuntamiento, o tal vez aún carente de cualquier escrúpulo y conciencia ecologista – que en modo alguno abundan las luces o la ética en los que toman las decisiones - si discurría lo suficiente como para saber en que en este País es más rentable “hacer sin preguntar”, ya que lo más probable es que a pesar de estar vulnerando la Ley no pase nada, o en el peor de los casos la tropelía quede zanjada con una multa ridícula.

Puede que los responsables municipales no hayan reparado todavía, ocupados como están en instalar vallas publicitarias para vender su imagen, en la transformación en erial de lo que era un hermoso y tradicional recanto, o acaso emulando a Don Alonso Quijano crean que “Peor es meneallo, ¿Las razones?, sólo ellos las conocen y no parece probable que las divulguen, sobre todo si nadie se lo demanda.

Puede que los vecinos no se hayan enterado tampoco, lo que explicaría que no hayan hecho nada por impedirlo ni tampoco ejerciesen su derecho a denunciar un acto en principio ilegal, o tal vez es que simplemente en algunos casos no les importa y en otros ganan más callando. En esto seguramente se producen similitudes con los motivos de los políticos locales, y es que la indiferencia o la codicia no se obtienen con el juramento de un cargo, se traen puestas de antes aunque circunstancias idóneas puedan avivarlas después.

Viajero, la próxima vez que acuda a O Carballiño en respuesta a la llamada del Concello para disfrutar de las exquisiteces culinarias de la zona, posiblemente tenga que atravesar ciertas zonas anegadas de agua en piragua, avanzará a oscuras por otras debido a las deficiencias en el alumbrado, quizás pise las fosas en las que fueron enterrados las docenas de perros ejecutados, le llegará el hedor de una perrera en la que los animales conviven encerrados con sus heces, tendrá que sortear la basura acumulada y le costará más que antes poder cobijarse bajo la sombra un árbol centenario. Pero eso sí, se pondrá tibio de pulpo, un animal marino convertido en el mejor embajador de ese Ayuntamiento, y es que tal vez en la mente de ciertos políticos locales se produzca una identificación con el mismo, habida cuenta de la cantidad de manos que algunos parecen tener para poner, quitar, desviar y “apañar” fondos públicos.


A la vista de tantos desmanes que nunca hallan justificación y de semejante oscurantismo en numerosos aspectos de la gestión municipal de O Carballiño, da la impresión de que buena parte de los responsables de la misma han hecho suyas las palabras de Maquiavelo, profundo conocedor de la teoría política y que sin duda encontraría en este Ayuntamiento argumentos suficientes para continuar su obra literaria: “Yo no digo nunca lo que creo, ni creo nunca lo que digo, y si se me escapa alguna verdad de vez en cuando, la escondo entre tantas mentiras, que es difícil reconocerla” .

 Julio Ortega Fraile-1- .

 

Relacionada:
http://www.laregion.es/noticia/137358/provoca/quejas/vecinales/carballino/