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Reunión en la delegación de Medio Rural

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03-03-2010 - ( Gallego ) Derivado del escrito que había sido remitido a la Subdelegación del Gobierno por parte del Tecor 10.105 San Trocado e Cidade, donde solicitaban vigilancia a raíz de los graves incidentes ocasionados por cazadores de ese Tecor – que insisten en no respetar los refugios de fauna, llegando incluso a la agresión física – teníamos pendiente una reunión con el responsable del servicio de caza de la Delegación de Ourense.


Claro que, el escrito que remitía la dirección del mencionado Tecor, no visaba más que intentar justificar y utilizar en beneficio de los causantes de los incidentes citados, el pedido de vigilancia. Es decir, aparecer como víctimas de la violencia que ellos habían ocasionado, lo cual lamentamos ya que consideramos que la directiva del Tecor debería velar porque sus miembros cumplan la ley y no intentar justificarlos.


Conforme ya hemos demostrado en reiteradas ocasiones, fuimos nosotros los que, durante todos estos años,  nos hemos cansado de pedir esa vigilancia a la vista de las constantes violaciones de la ley de caza, de las zonas de seguridad y de los refugios de fauna por parte de los socios de ese Tecor, quienes nunca han aceptado que las fincas de particulares que así lo deseen pueden ser retiradas del Tecor – donde por cierto fueron introducidas sin permiso de los legítimos dueños – y convertidas en refugio de fauna, donde los cazadores no pueden entrar, al igual que no se pude violar cualquier otro tipo de propiedad ajena sin permiso de su propietario.

Es muy sencillo de entender, pero esta gente no acepta que se ponga límites a sus desmanes y a la costumbre de carecer de freno cuando van al monte armados con sus escopetas y en cuadrilla.

El último y significativo acontecimiento de su manera de actuar, tuvimos ocasión de contemplarlo el día 10 de enero, es decir, cuatro días después de terminada la temporada de caza menor y con ocasión de una batida contra el jabalí que se llevó a cabo ese día. Recordemos que la caza del jabalí se extiende hasta finales de enero.


Habían solicitado esa batida para el día 10 de enero, domingo, sin aviso previo a nadie y con el evidente riesgo para terceros que, desconocedores del hecho, se aventuraran a pasear por el monte pensando que la caza había terminado.


Para agravar la situación resulta que, las batidas de jabalí, durante la temporada de caza no se autorizan los domingos por el riesgo de provocar accidentes con cazadores de caza menor que también se hallan en el monte. Como parece que la ley de caza solo vela por la seguridad de los cazadores, cuando termina la temporada de caza menor, se autorizan batidas también en domingo, como sucedió ese día, ya que los demás ciudadanos, al parecer, no tenemos derecho a salir de paseo esos días y no hay peligro de que nos alcance un disparo, mientras que los cazadores si tienen derecho a esa protección.


Nos habíamos enterado de dicha batida y nos personamos en el lugar de inicio de la misma, donde comprobamos que se disponían a iniciar el evento ignorando completamente tanto las zonas de seguridad como los refugios de fauna. Hemos publicado un reportaje anterior sobre el asunto. Así que les advertimos de las restricciones legales que se disponían a violar, puesto que ya los perros se encontraban circulando libremente por los refugios de fauna y los cazadores se hallaban apostados en caminos, pistas asfaltadas y lugares de riesgo para los vecinos.


También recorrimos exhaustivamente los lugares donde sabemos que se colocan habitualmente los tiradores para aguardar el paso del animal y que suelen ser las zonas de seguridad y pistas asfaltadas, libres de maleza, donde el disparo les resulta más fácil.


Como resultado de esta vigilancia y del aviso que cursamos al Seprona, la batida se suspendió ese día.


En contrapartida y sabiendo que el día 30 no habría vigilancia en el monte, porque nos hallábamos en Portomarín participando en las protestas contra el campeonato de caza del zorro, aprovecharon la ocasión para realizar la frustrada batida del día 10, ese sábado día 30, sin las restricciones de tener que respetar la ley.


Antes de acudir a la reunión prevista en la delegación de Medio Rural, remitimos al responsable del área de conservación de la naturaleza, un escrito con documentos gráficos de cómo estos señores suelen llevar a cabo sus batidas y como nuestras quejas son más que fundamentadas. Adjuntamos también fotografías tomadas el día 10, así como la explicación de las razones por las cuales la batida se suspendió ese día y se solicitó otra para el día 30.


Finalmente el día 01 de este mes acudimos a la delegación de Medio Rural donde, durante la reunión mencionada, dejamos claro los hechos, así como la problemática existente en la zona, los abundantes refugios de fauna que existen, la imposibilidad de realizar batidas respetando la ley y dichos refugios, así como la constante falta de respeto por los mismos durante la temporada normal de caza.


En otras palabras demostramos, a nuestro juicio ampliamente, que nuestras quejas están más que justificadas, que el problema se está tornando endémico, que la falta de fauna en el resto del Tecor ocasiona que los cazadores acudan a donde queda algún animal, como es el caso de esta zona que está siendo cuidada y donde no aceptan las restricciones legales que existen, gracias a las cuales aún queda algo de fauna, e insisten en invadir refugios de fauna, valiéndose del uso de la fuerza si es necesario y de la falta de una vigilancia adecuada.


Hemos solicitado, una vez más, esta vigilancia, que hasta el presente nunca ha existido y nos han asegurado que se estaban tomando medidas para que la ley de caza empiece a ser respetada.


Creemos haber contribuido en todo lo posible, de nuestra parte, para informar a la nueva administración de la problemática existente y confiamos en que empiecen a cambiar las cosas, se haga cumplir la ley, se vigilen los abusos que se comenten en el monte y se respeten los derechos de los demás.
Esperamos que así sea.