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Tiroteos indiscriminados en el monte.

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12-01-2009 - (Gallego) Hemos denunciado que, a pesar de terminada la temporada de caza, seguía el peligro, aún mayor si cabe, en el monte, porque en realidad los tiros continúan y nadie advierte de este extremo.


Además de los campeonatos de zorro (realizados en la clandestinidad), ahora resulta que también se están autorizando batidas de jabalí. Eso sí, durante la temporada de caza solo a los sábados, porque los jueves y domingos había cazadores en el monte y se les podía poner en peligro si, simultáneamente, también se realizaban batidas de jabalí.


El domingo pasado (día 10) se realizó una de ellas. Totalmente injustificada ya que no habían sido denunciados daños por parte del animal y es evidente que se ha solicitado a la vista de los indicios de la existencia de alguna manada en la zona, observados por los numerosos individuos que frecuentaron esta zona durante la temporada de caza, a falta de fauna en el resto del tecor.


Vieron la oportunidad de matar algo y solicitaron la batida, solo para poder continuar con los tiros y llevar a cabo el fraude del término de la temporada de caza. La Consellería de Medio Rural, por lo que parece, ni verificó, como es preceptivo, las razones que presentaron, ni tuvo en cuenta los numerosos refugios de fauna que existen, ni le importan los demás ciudadanos que deseamos descansar alguna una vez de los disparos en la vecindad.


Como ahora terminó la temporada de caza y los cazadores ya no están a los domingos, la Consellería de Medio Rural autoriza batidas de jabalí también esos días. Se ve que los demás ciudadanos, que no somos cazadores, le importamos más bien poco. Solo se tiene en cuenta la seguridad de los cazadores.


Nos parece de lo más inmoral que se desprecie de esa manera a una gran mayoría de ciudadanos que no son cazadores y que pretenden salir al monte sin arriesgarse a llevar un tiro.


Creemos que se está actuando temerariamente al hacer creer, al resto de la población que no es cazadora, que a partir del día 6 de enero termina la caza y ya se puede disfrutar de la naturaleza sin riesgos, pero se le ocultan los diversos acontecimientos, autorizados por la Consellería de Medio Rural, que permiten a los cazadores seguir dando tiros en el monte el año entero.


Alguien va a resultar herido, o muerto como ya aconteció, por un disparo debido a la falsa seguridad de las fechas y de la ley de vedas si ésta es solo una treta, porque la caza se prolonga el año entero.


No tienen derecho nuestras autoridades a secuestrar lo que es de todos, la naturaleza, para que en ella se realicen disparos todos los meses del año sin aviso previo.


Es una auténtica burla que se fije una orden de vedas y que luego se sigan autorizando batidas de jabalí o de lo que sea, así como diversos campeonatos de matar animales, sean estos zorros, arceas, perdices, etc. poniendo en riesgo la seguridad del resto de ciudadanos y vetándoles el derecho de disfrutar del monte relajadamente.


Se obliga a los miembros de una batida a mantener sus lugares en la cacería, vestir chalecos reflectantes, etc. para su seguridad, en cambio no hay un solo artículo de la ley de caza que vele por la seguridad de los demás ciudadanos que pudieran transitar por el área de dichas batidas sin el conocimiento de sus componentes quienes, sabiendo de su número y de las posiciones que ocupan, por estar en contacto por medio de walkies, seguramente confundirán al paseante con una pieza de caza.


Una característica inaudita en la normativa que vela por la seguridad de los cazadores e incrementa, al mismo tiempo, el peligro para los que no lo son ya que, por eliminación de que se trate de un miembro de la batida , podrán deducir que el paseante al que no ven es un objetivo para el disparo.


El peligro se incrementa también para las personas que frecuentan las diversas vías de circulación ya que se originan accidentes continuamente por la invasión de estos animales en dichas vías, puesto que huyen despavoridos de sus refugios, acosados por los perros y los cazadores que les persiguen.


Lo peor de todo este desprecio por la seguridad y derechos de la mayoría de la población visa única y exclusivamente exprimir al máximo a los consumidores de este negocio de la muerte.


Un inmoral negocio que florece a costa de un colectivo que, según el estudio realizado por la Federación Gallega de Caza (pág.18)- estudio y publicación de dicha Federación, financiados con los 170.000 euros que la Consellería de Medio Ambiente les ha brindado - carece casi por completo de estudios, siendo en su mayoría analfabetos o con estudios básicos, solo el 8% tiene estudios superiores, pero que mueven un enorme volumen de dinero. Eso sí, manchado de sangre, vean los datos:

Datos recogidos por la FGC no “I Estudio Socioeconómico sobre a Caza e o perfil del Cazador en Galicia”.
Volumen de negocio superior a los 94 millones y medio de euros anuales.
En la Comunidad Gallega ejercen la práctica cinegética unos 55.000 cazadores.
El 58,4% dos cazadores no practican ninguna otra actividad deportiva.
El 12.60% No sabe leer ni escribir.
El 7.70% solo sabe leer y escribir.
El 45.80% estudiaron solo EGB o ESO.
O sea o 66.10 non alcanzan estudios medios.
Estudios universitarios solo el 8%.
Solo el 22.80% tienen FPI o FPII

Basta con una somera lectura de alguno de los artículos que se publican en las revistas especializadas, para comprobar como en todo momento se hace alusión a “los motores de los todo terreno”, “los collares que facilitan la localización del perro”, “los walkies por los cuales se informa de la posición de las presas”, los numerosos anuncios de armas, seguros, perros, botas, coches, ropa, etc. Para que esas (también) víctimas del lucro desmedido puedan presumir de ser algo, aunque sea campeones de matar algún tipo de animal.


Eso sin contar con los relatos donde se seleccionan perros para que entren en las madrigueras (asi se explica que no quede fauna alguna), con el consiguiente maltrato para probar su “fortaleza, valentía y resistencia al dolor”, no explican el final que aguarda a los cachorros que no son “seleccionados” para que hagan todo el trabajo a estos deportistas del gatillo fácil, las comilonas regadas con abundante vino y las copas de licor café por la mañana.


La misma inmoralidad que, en aras del lucro, las ventas, la economía, el negocio que se genera y otras carencias éticas, no solo ha extinguido la fauna silvestre, sino que también el medio ambiente, la naturaleza y hasta el aire que respiramos.


La verdadera caza hace años que se acabó, los auténticos cazadores han colgado definitivamente sus armas y no quieren verse mezclados con los nuevos ricos, travestidos de escopeteros que, hoy en día, ceban las desbordadas arcas de la multinacionales de la caza y sus complementos.


Exigimos un mínimo de consideración, por parte de la Conselleria de Medio Rural, para los demás ciudadanos que también tenemos derecho y queremos salir al monte, no para dar tiros y matar a los animales que viven en él, sino para disfrutar de su presencia sin tener que aguantar a los que se apropian de su vida como si se tratara de un patrimonio exclusivo de quienes lo destruyen.

También le reclamamos que prediquen menos su política de transparencia y que la practiquen más, ya que es su obligación y el secretismo que llevan a cabo, hurtando información a los ciudadanos y medios de comunicación, en poco se conjuga con la publicidad que realizan en su web sobre esa hipotética transparencia, que en la realidad no existe.