Caminando hacia el abismo

22-12-2009 – (Gallego) Llevamos tiempo diciendo lo mismo pero, oírlo en una cadena generalista y en horario de máxima audiencia, nos ha sorprendido, sobre todo porque quien lo dijo fue uno de los más prestigiosos presentadores de la TV nacional. Iñaki Gabilondo en su opinión del 21 de diciembre de 2009.


Y lo que dijo es lo obvio, aunque a muchos se les pase inadvertido entre las continuas cortinas de humo que, para cegarnos, nos envía el sistema.
Dijo que la reunión de Copenhague fue un fracaso. Evidente.


También dijo que fue un éxito para los que pretendían que fracasara dicha reunión. Consecuencia de lo anterior, pero dijo mucho más.

22-12-2009 – (Gallego) Llevamos tiempo diciendo lo mismo pero, oírlo en una cadena generalista y en horario de máxima audiencia, nos ha sorprendido, sobre todo porque quien lo dijo fue uno de los más prestigiosos presentadores de la TV nacional. Iñaki Gabilondo en su opinión del 21 de diciembre de 2009.


Y lo que dijo es lo obvio, aunque a muchos se les pase inadvertido entre las continuas cortinas de humo que, para cegarnos, nos envía el sistema.
Dijo que la reunión de Copenhague fue un fracaso. Evidente.


También dijo que fue un éxito para los que pretendían que fracasara dicha reunión. Consecuencia de lo anterior, pero dijo mucho más.


Dijo que el fracaso interesaba a los que “mandan de verdad” que, desde luego y como venimos repitiendo, no son los figurantes, llamados políticos, que aparecen en la foto y sí unos más poderosos y siniestros personajes que están por detrás de ellos y que mueven los hilos con que los manejan, para que defiendan sus intereses en público, mientras ellos permanecen en la sombra.


Que el fracaso está asegurado por el empeño del sistema en seguir creciendo, es decir, porque el aumento continuo de los beneficios del capital no lo quieren parar y ello implica la destrucción del medio ambiente, el agotamiento de los recursos naturales, sean estos los peces del mar, las selvas tropicales o las montañas de Porriño.


Resumió diciendo que nos olvidemos de las soluciones que deberían provenir de los partidos de izquierda. Andan a otra cosa, entre ellas la lucha, dentro del sistema instaurado, por el poder.
Que si algo cabe esperar es de los movimientos antiglobalización y organizaciones no gubernamentales, que son las que parecen funcionar al margen de lo que dicta el sistema.


Mientras asistimos al despertar, por parte de muchos colectivos sociales, ante las evidencias del actual sistema y de las mentiras de los que, en nombre nuestro, defienden los intereses de los poderosos, la aborregada sociedad española insiste en tragarse el anzuelo de los que prometen la gloria mientras están en la oposición y después defraudan tanto o mas que los anteriores ocupantes del gobierno a los que criticaban.


Hemos acabado saturados de que gobernaran los que se implicaron en financiamientos irregulares mediante Filesa, Time Export, etc, los responsables de crímenes de estado, los que nos mintieron sobre la OTAN, etc. y hemos cambiado.


A continuación acabamos hastiados de los que nos metieron en una guerra, los responsables de que hubiera un atentado con más de 200 víctimas por haber participado en dicha guerra, los de los “hilillos de plastilina” en un desastre medio ambiental perfectamente evitable, quienes nunca representaron los deseos de un pueblo que estaba mayoritariamente en contra de la guerra.


Hemos acabado saturados de las mentiras de ambos. Hemos comprobado que ambos sirven a los intereses de los poderosos y a tal fin van destinadas todas las políticas económicas del País.

Hemos comprobado hasta la saciedad que solo se diferencian en pequeños “detalles”, con los que pretenden marcar diferencias en las formas, mientras, en el fondo, todo el sudor y todo el trabajo de la clase obrera acaba, por medio de sus políticas, en manos de los grandes empresarios.


A pesar de todo lo visto y comprobado, todo indica que no aprendemos y seguiremos cambiando de un lacayo de los poderosos al otro, aunque la experiencia nos haya demostrado que tanto los unos como los otros nos venden y sirven  a los mismos intereses, que, desde luego, no son los de la mayoría del pueblo.


Mientras el fin último de la utilización de recursos naturales sea la codicia y conseguir el máximo lucro posible, éstos recursos serán utilizados en beneficio de unos pocos y en perjuicio de la mayoría de la humanidad.


Mientras el sistema pretenda aumentar sus beneficios año tras año, persiguiendo para ello el aumento descontrolado de la población mundial, el fin de los recursos naturales está asegurado en un plazo más que breve.


Mientras el sistema tenga el control de los supuestos representantes del pueblo, éstos seguirán entregando, en nuestro nombre y con la legitimidad que les da nuestro voto, la riqueza natural de la humanidad a unos pocos.


Mientras sigamos creyendo incautamente que podemos cambiar algo mediante el método de elegir entre dos, tres o varios partidos claramente creados, financiados y manipulados por el sistema, seguirá la división en la sociedad en beneficio de los que se lucran de nuestro trabajo.


Mientras continúe el actual sistema, estaremos asegurando la destrucción del medio natural, la extinción de las especies y el envenenamiento del único lugar conocido en el cosmos,  donde nos era posible sobrevivir.

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